#YOREGALOBILBAO

¿Qué es #YOREGALOBILBAO?

Que dicen que hay un virus que nos ha paralizado la vida y con el que hay que convivir en esta “nueva normalidad” (cómo odio este término) y a muchos nos ha dejado con el ánimo bajo, un negocio tambaleante y una incertidumbre generalizada que ole los cojones de quienes sepan capearla.

A mí me ha costado salir del bajón del confinamiento, no lo llevé bien, para qué voy a mentir, hay quienes se vinieron arriba y salieron fortalecidos, pero MaryF o yo no somos unas de esas. ¡Ojo! Que algún momento de luz hubo. Estoy muy orgullosa de mi campaña para recaudar fondos para las Becas comedor EDUCO y no todo fue malo, pero tenía otras expectativas para la primera mitad del año.

Pasó el verano; raro, pero estupendo. Y con la vuelta al cole (bendita vuelta al cole) decidí que ya, suficiente, que ya estaba bien, que hay que mover el culo y pelear la campaña de Navidad. Tenemos recursos económicos limitados, casi todos, y con la que se nos viene cada vez más ajustados, pero tal vez hemos repensado en qué merece la pena invertirlos. Y merece la pena invertirlos en Bilbao y su talento.

No voy a ir de moralista o iluminada, ni vomitando mariposas y corazones, no es mi rollo, pero creo que hemos aprendido cosas.

  1. Que NECESITAMOS a los demás, el contacto físico, la interacción e irnos de cañas y de paseo.
  2. Que hay objetos que son cosas sin más y otros que son recuerdos o cosas que nos hacen sentir bien.

Hay ropa para no estar desnudo y ropa para sentirte guapa y confortable. Hay comida para subsistir y comida que te alegra la vida. Y sobre todo que necesitamos belleza, cultura y ocio para vivir… Aquí barro para casa, no es lo mismo una crema cualquiera que la de Terai, no es lo mismo una cinta de pelo que un turbante de Memiimo, no es lo mismo una casa con una escultura de Cova o una de mis ilustraciones o una fotografía de Meraki, que pasar los días encerrada entre paredes vacías. Y aunque no quiero demonizar nada, tampoco es lo mismo comprar en el Carrefour que en Tuinkis o en el mercado de dos de mayo, La Ribera, o en la frutería de debajo de casa y charlar con Karim. Y desde luego, no es lo mismo un Zoom que charlar en la terraza del Baster con unas bravas o hincharte a pintxos por el Casco.

Y como no es lo mismo, tenemos que cuidarnos entre todos porque no nos queda otra manera. Me he puesto intensa y no sé si lo que escribo tiene sentido, pero desde mi humilde y preciosa oficina, refugio y base de operaciones de MaryF en el Casco, quiero que me ayudes a mantener Bilbao vivo, porque sin los negocios locales, no va a sobrevivir. Así que ayúdanos, recomendando, compartiendo, comprando y colaborando, nosotros te lo agradeceremos y lo pondremos muy fácil, en eso somos especialistas. Los pequeños negocios somos especialistas en dar el 200% por nuestros clientes y en cuidaros como a diamantes porque sin vosotros no somos nada.

¿Te apuntas a #YOREGALOBILBAO?

A través del hashtag #YOREGALOBILBAO quiero dar ideas y que se conozcan los productos de gran calidad y negocios de la Villa. Aunque la idea inicial es conversar con negocios de emprendedores amigos y establecimientos de confianza, sería genial que el hashtag trascendiera y fuera un movimiento reconocido en Bilbao estas navidades.

Así que mencióname, utiliza #YOREGALOBILBAO, comparte la imagen de la campaña, la iniciativa y sobre todo… ¡REGALA BILBAO!